lunes, 2 de octubre de 2017

DICOTOMÍA DE SWITCH

@selinkoso


Durante las primeras semanas de Nintendo Switch en mi poder, estuve experimentando entre todas sus formas de juego que incluían estar sacándola con cuidado del dock durante una partida, jugar con los joy-con separados, ver la pequeña pantalla ligeramente lejos y tener la consola en las manos. Con Zelda llegue a la conclusión de que la pantalla era un poco pequeña y que en realidad es un poco incómodo estar pendiente de tantos detalles junto a estar  tanto tiempo con la consola en las manos. Por lo cual me incline siempre a jugar en modo de televisión.  Intuía que era mi falta de costumbre con las consolas portátiles pero en realidad sentía que me perdía detalles en pantalla y que también estaba asumiendo una actitud de tiempo sagrado y total concentración cuando lo jugaba, cosa que en portátil no es tan posible.

Sin embargo, mi actitud cambio de repente en las últimas semanas y me he visto llevando la consola a mis pequeños viajes en bus (un poco escondido) o en paseos por fuera de la ciudad sin estar teniendo esa sensación de culpabilidad por perder el vistazo de la vida real a mi alrededor. La razón es Tumbleseed y un juego que me tiene anonadado: Gonner.



Mis teorías pueden estar erradas pero me parece que hay una particularidad por cada juego. En los de tres dimensiones, es muy fácil perder detalles en la profundidad por la resolución en la pantalla, las letras hoy en día, están diseñadas para enormes televisores y se pueden ver realmente pequeñas. Además de que los juegos modernos que exigen mucho tiempo de juego están diseñados para que el jugador se sumerja realmente con diversas actividades como moverse por el terreno, apuntar, recargar o tener movimientos bruscos con la cámara. Son varias personas en las que me incluyo a las que les queda un poco difícil jugar algo como Splatoon o Fast RMX en portátil.  Esto obedece a que son experiencias diseñadas con la idea de que el jugador este estático observando, alejado de su pantalla y con cierta comodidad y recelo del mundo exterior. La peculiaridad de Nintendo Switch es que de repente esa forma de juego pasa muy rápido a una menor resolución en pantalla y sobre todo a la fuerte presencia de estímulos exteriores. 

Mientras que en juegos como Tumbleseed o Gonner, inclusive los juegos de neo geo de la eshop en la consola resultan funcionar a las mil maravillas, tal vez debido a su diferencia: son experiencias que se permiten ser cortas. Tal vez sea muy difícil hacer una generalización con todas las dos dimensiones en portátil pero una partida de un juego como estos, no necesita de estar observando tantos detalles en pantalla, tampoco de tomarse su tiempo en la percepción de imagen sino de jugar y de realizar una mecánica en su mayoría, simple.

Es decir, la gran mayoría de los juegos pueden ser disfrutados al máximo como experiencias en televisión donde la concentración, el tiempo, la relajación y el jugador se pueden esparcir. Pero si  percibo una diferenciación con los juegos diseñados para ser portátiles, para jugarlos rápido, fácil y de forma simple mientras que los llevas en las manos sin tener esa sensación de fatiga o desconcentración. Todos los juegos se pueden jugar en televisión pero no todos se pueden jugar bien o lo suficientemente bien, en portátil. Hay experiencias que necesitan una pantalla grande y un estado de atención o relajación muy relativo. 

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