viernes, 12 de agosto de 2016

El ODIO, EL ODIO !


@selinkoso



No recuerdo una época de mayor odio en redes y en el ambiente en general, como hoy en día. El tema pasa desde los pensamientos hostiles de cada uno  de los partidarios políticos del momento sin importar país, hasta las groserías contra todo tipo de opiniones sobre música, deportes, cine, televisión o comics y las confrontaciones sobre temas sensibles como la situación de Venezuela, o las elecciones en los Estados Unidos.


Me sorprende para mal, que también pasa por la reacción  de los fanáticos del entretenimiento y la cultura, de los frikis. Lo de Rotten Tomatoes con Suicide Squad o los actos racistas contra Leslie Jones una de las cosas buenas de la nueva versión de caza fantasmas, que recibió insultos por doquier en un día, que además de ridículos, se vuelven desmoralizantes y vergonzosos.

En nuestra industria del videojuego, gaming o como le diga cada uno, el tema del odio, y la polarización no es para nada ajeno.  Empezando por el gamer gate, el acoso a las mujeres tan devastador o los insultos a Anita Sarkessian. 

He visto de manera trágica como se insulta directamente a los desarrolladores de un juego como No man´s sky o del juego Salt and sanctuary, que han pedido por medio de Facebook que no se les insulte por un retraso de un videojuego, por el cual, no se tiene toda la culpa, porque errar y solventar problemas hace parte de un desarrollo de un videojuego y ellos no pueden controlarlo todo. Un retraso de esta índole no está hecho a propósito, no está hecho con ganas de fastidiar a los fanáticos y muchos lo interpretan así. 



No es lo único que me sorprende. Somos ahora una comunidad intoxicada por el troleo, los perfiles duplicados, los perfiles falsos, los insultos sin nombre, el sexismo, los foros sin control y mucho tiempo libre, de gente que realmente quiere ver el mundo de las redes, arder. Me desesperan las posiciones radicales en un medio tan bonito y ejemplarizante como lo son los videojuegos, posiciones de vida o muerte en algo tan divertido, como si esto fuera política internacional, ingeniería económica, o bioquímica. Bandos sin zonas multicolor entre el negro más negro y el blanco más blanco.

Los foros son insostenibles. Ver un streaming es casi imposible con los comentarios que van apareciendo, de penes, tetas, culos, la palabra gay como insulto, las luchas de que Nintendo esta consumida,  junto a burlas para las personas que los están presentando. Me acorde por ejemplo del streaming de Breath of the Wild con la antigua integrante de IGN que estaba presentando y la explosión del acoso sobre sus pechos. ¡Increíble! En la vida real tenemos 29 años y en internet 11. Nos reímos estúpidamente por la palabra vagina. 

Y eso no es todo, Pokemon go ha despertado tanto repudio por fuera o por dentro de los que juegan videojuegos que la cosa esta rayando con el clasicismo. A los contradictores de la aplicación se les nota la típica superioridad moral, de lo que no existe. Como aquellos a los que no les gusta el futbol y creen que a los que sí, se nos olvida la situación política del país, o del mundo y la gran situación de dolor alrededor. No es así. Que el juego para celular haya llegado al nivel de éxito que posee me sorprende pero no me intimida, ni demerita una generación. Es una aplicación que causa furor, como cuando exploto por primera vez al principio de milenio, o como cuando todo el mundo leía los libros de Harry Potter en mi colegio, lectura que consideraron de mala calidad por ser nueva. Es decir todo este odio es un ciclo de no terminar. También hay odio por los que juegan Pokemon go, de toda la vida y como lo dije en mi anterior comentario de la comunidad de videojuegos, hay una enorme cantidad de personas parecidas a ti, no hay diferencia en realidad. 

¿De dónde nace esa creencia de superioridad? Ese odio por lo diferente a ti, ese odio por el cambio, ese odio por los conceptos nuevos. ¿En que momento nuestra raza friki, o nerd, o aficionada, se dejo permear por esta enfermedad, en que momento nos convertimos, en bilis y heces? Ese permanente intento de ser troll y de joder, por joder, de ganar fuerza en el terror e intimidación ajena. 

No podemos prender las alarmas de la superioridad, o del terror por una simple y condenada afición. Prenderlas cuando la gente no se pone seria cuando debe serlo, en su trabajo, en su labor ciudadana, en la educación de sus hijos. Una afición no puede definirnos como personas, en un bando de los buenos contra los malos, en una lucha de odios en un medio que me ha cautivado tanto como el de los videojuegos y en el que cada persona que vocifera y jode, solo la reduce y destruye. 

2 comentarios:

leurus dijo...

Buenas tardes,

Tu critíca es muy interesante pero demasiado acerada. Es cierto que hay mucha gente que se esconde tras el teclado para escribir ruindades escondidos tras el anonimato de internet,pero hay otros que criticamos racionalmente "fenómenos" sociales como Pokemon Go o la deificación de algunos jugadores de fútbol.

Eso no es odio; es nuestra opinión sobre la sociedad en que vivimos.

Selinkoso dijo...

Los extremos son lo realmente malo, pero no veo nada de malo en una actividad tan simple y banal, la gente tiene derecho a sus nimiedades, no los hace una enfermedad e la sociedad. Si tu expones tus puntos de vista con respeto eres lamentablemente una valiosa minoría, muchas gracias por tu opinión, bienvenido siempre.