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miércoles, 10 de octubre de 2012

LA VERDADERA CIENCIA TRAS SOPLAR LOS CARTUCHOS.


Lo que probablemente sea el tema principal del blog. La idea de soplar cartuchos de antiguas consolas nos genera un sentimiento de nostalgia como ningún otro. Pero, al grano, los cartuchos desde 1972, han funcionado de la misma forma, inclusive, pasando por todas las consolas de sobremesa hasta el salto a nintendo ds. Esta tecnología consiste en la transmisión de señales e impulsos eléctricos a través de la conexión de pines de cobre o materiales mas conductores metálicos, en los cartuchos, a los receptores de las consola. El numero de conexiones o pines cambiaba según fabricante junto a la distribución en estos para determinar otras salidas que se fueron mejorando con el pasar de los años. Por ejemplo, un cartucho de NES no posee salidas de canales de audios diversos como si los tiene los de por ejemplo la neogeo. Pero básicamente son iguales, salvo que neo geo tenia mas y diversos micro procesadores internos y por ende mas salidas.

Todos los cartuchos tenían problemas basados en sus conexiones o pines. Cuando un juego no funcionaba, los pixeles aparecían por todas partes, el juego quedaba trabado, la señal se perdía o inclusive se perdían datos, todo ocurría porque el juego de pines no estaba completamente conectado a la de la consola. Sin embargo, todos atribuíamos místicamente (por eso era infancia) que el malvado polvo hacia de la suyas y nos impedía jugar.

El constante intercambio de cartuchos, la exposición a luz solar directa, la exposición permanente a electroestática, a un ambiente salino (cerca del mar), dañaban el juego de pines retirando la capa de material metálico conductor. Inclusive si el cartucho alcanza altas temperaturas durante un buen tiempo de juego, la capa llega a fundirse con el de la consola. Pero ojo! Esto solo ocurre si lleva años bajo esas condiciones y los cartuchos tienden a aguantar todo tipo de abusos. 




Ahora bien ¿Entonces como funcionaba el soplar el cartucho mágicamente? Una cosa es sacar y meter el cartucho lo suficiente hasta que funcione cuando todos sus pines están conectados y otra es realizar el mismo proceso pero soplando y procurando meter todos los pines correctamente. Nosotros pensábamos que era soplar cuando lo que pasaba es que se conectaba perfectamente.

Nuestra saliva posee agua, enzimas, bacterias, minerales con pocos iones y aunque no es muy bueno leerlo, gran cantidad de partículas de comida. Cuando soplamos, estornudamos o respiramos estas partículas salen microscópicamente y se dirigen a los pines del cartucho. El porcentaje de agua transportado y conectado puede producir pequeños cortos circuitos aumentado con los iones de los minerales. Las pequeñas partículas de comida se fijan en el material de cobre y aun más con las temperaturas que se alcanzan y producen interrupción del flujo eléctrico y oxidación

Pero el gran problema radica en que cuando el juego no esta en consola, funcionando, el agua y las bacterias dejadas en la superficie se oxidan, aumentadas por la comida, reteniendo oxigeno y produciendo capas que impiden el contacto con los pines hasta dejar de funcionar. Es decir oxidamos los pines. Lo correcto para limpiar cartuchos es introducir un pequeño copo de algodón con un previo toque de alcohol, ya seco, que se evapora más rápidamente que el agua y elimina las bacterias.

Sin embargo los soplos hay que repetirlos  muchas veces durante muchos años para dañarlo totalmente. El gran daño transcurría más en la conexión de la consola ya que esta era la que recibía más cantidad de saliva, o materiales extraños. Para ser precisos y hacer daños irreparables a  un cartucho lo peor que podías hacer es sacarlo mientras juegas por que generas cortos circuitos e inversiones de corrientes o si mojas los pines directamente. Si quieren mas información científica y experimental visiten esta página en ingles.

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